sábado, 13 de febrero de 2010

¡No pasarán!

Hasta 6.500 fascistas se reunieron el 14 de febrero del 2009 en Dresde, capital del Estado de Sajonia, en el sureste de Alemania. Conmemoraban el aniversario del bombardeo aliado de 1945 que, pocos meses antes del fin de la II Guerra Mundial, causó más de 20.000 víctimas, entre ellas numerosos civiles. Para los nazis fue una masacre –que califican de “holocausto aliado”– y desde hace seis años lo recuerdan con un encuentro que ya se ha convertido en la cita anual más importante del movimiento nazi alemán y europeo.
Las organizaciones antifascistas siempre han intentado hacer una contra manifestación o bloquear la marcha nazi. La clase política de Dresde también organiza actos contra los nazis pero aparte. “Mientras la gente de Antifa intenta impedirlo, los grandes sindicatos y los socialdemócratas se manifiestan en una plaza céntrica de Dresde, sin impedir en la práctica la celebración del acto nazi”, comentó un joven antifascista.
Y esta división es un fenómeno específico de Dresde. En ciudades como Berlín, Hamburgo o Francfort es habitual que se formen plataformas antifascistas unitarias entre sindicatos, partidos y asociaciones y el movimiento antifascista. Este movimiento, con el típico logo de Acción Antifascista de dos banderas, es una repuesta de la izquierda anticapitalista a las agresiones fascistas. El movimiento ‘antifa’ tiene sus propios medios y revistas y forma parte, al igual que el ecologista, el de okupación o el feminista, de los movimientos sociales alemanes. Pero Dresde es muy conservadora y ante el gran peso de la derecha, concretamente de la democristiana, numerosos partidos y asociaciones no se aventuran a trabajar con el movimiento antifascista.
Hoy como el anterior año, bajo el lema "No pasarán", el movimiento antifascista trata de aglutinar junto con más organizaciones, la resistencia antifascista. ¡No pasarán!

El pasado miercoles la Hermandad de la División Azul, un club de jubilados fascistas a los que les quedan tres teleberris. Recordaban a los franquistas muertos por el Ejército Soviético en Leningrado, en la batalla de Krasni Bor. La Ley de la Memoria Histórica volvió ayer a ser pisoteada de forma impune por este grupo de familiares de caídos y fanáticos de la División Azul, que acudieron al cementerio de la Almudena, en Madrid, a homenajear a los militares que lucharon junto a las tropas de Adolf Hitler. Tras una ceremonia religiosa llegó el momento de entonar el Yo tenía un camarada y después el Cara al Sol, saludo nazi incluido, junto al monumento y panteón a los caídos, erigido en 1991.

La Hermandad de la División Azul se jacta en su web de haber contado con el apoyo de la Casa Real para las negociaciones diplomáticas, en la repatriación de los cadaveres de estos en la URSS. El ministro de Defensa, Federico Trillo, entregó en 2002 subvenciones para recuperar la memoria de estos caídos.

Entre estos se encontraba José Antonio Martín "Petón", seguidor de José Antonio Primo de Rivera, comentarista deportivo de la Ser (Carrusel Deportivo) y por ejemplo, del partido de futbol Racing-Atlético de TVE. Petón es consejero delegado de la empresa Bahía Internacional, compañía que representa a jugadores como Javi Martínez (Athletic), Fernando Torres (Liverpool) o Pedro (Barca).


Hoy los autónomos nazis españoles homenajearan a la Legión Cóndor, en el mismo cementerio. Sin cortarse un pelo, esvástica en el cartel, y sin ningún tipo de impedimento.

Mientras aquí en Euskal Herria se ilegalizan partidos, asociaciones, colectivos antifascistas y abertzales, cierran herrikos, ilegalizan manifestaciones, clausuran periódicos, detienen a decenas y decenas de militantes políticos..... También un partido comunista estatal está ilegalizado. Estamos a la misma altura de las democracias bananeras.